Bodas de plata de la salida de la Vuelta al Mundo en la que participó el «Galicia 93 Pescanova»

Recogido ayer en el facebook de la Real Federación Gallega de Vela (www.facebook.com/rfgvela) el 25 aniversario de la salida desde Southampton de la Vuelta al Mundo (Whitbread Round the World Race), ampliamos algunos datos del proyecto que ideó la por aquel entonces Federación Gallega de Vela.

Hay historias que perduran en el tiempo hasta convertirse en leyendas. La del “Galicia 93 Pescanova” es una de ellas. Un 25 de septiembre de 1993, en día que amanecía frío y dibujado en color grisáceo (vale, era Southampton, en el sur de Inglaterra), según cuentan las crónicas, el proyecto que ideó el estamento federativo presidido en aquel momento por Francisco Quiroga partía del Reino Unido para disputar casi 32.000 millas con el vigués Javier de la Gándara a la rueda. La salida, con el cañonazo dado por el duque de York (el príncipe Andrés) fue seguida por miles de aficionados y numerosas embarcaciones. 

Dieron la Vuelta al Mundo, sí, pero también voltearon la vela en Galicia, situándola como una referencia deportiva a nivel mundial. Un cuarto de siglo después, recordamos a aquella tripulación formada, junto a De la Gándara, por el coruñés Chuny Bermúdez de Castro, los vigueses Jaime Arbones, Marcos Iglesias, Juan Zarauza y Ñaco Eraso, los barceloneses Jan Santana, Joan Vila, Guillermo Altadill y Nando Muñoz, los santanderinos Pichu Torcida y Toño Piris, el gaditano Víctor Unzueta, el baionés Carlos Sampedro, el alicantino Santi Portillo y el malagueño Paco Fernández.

La sexta edición de la prueba transoceánica, que concluyó el 6 de junio de 1994, llevó a los catorce barcos (cinco maxis y nueve W60) a recorrer 31.975 millas tocando los puertos de Punta del Este (Uruguay), Fremantle (Australia), Auckland (Nueva Zelanda) y Fort Lauderdale (EE.UU.). El "Odessa" ucraniano, un W60, era el decimoquinto barco de la flota al partir con varios días de retraso del puerto británico, mientras que el "Fortuna", un Maxi español, duró cuatro días en competición al romper dos veces el palo en 24 horas. Su patrón, el británico Lawrie Smith, sería después el caña del "Intrum Justitia" desde la segunda etapa hasta el final.

El "Galicia 93 Pescanova" fue podio en categoría W60, al concluir tercero por detrás del neozelandés "Yamaha" (Ross Field) y del "Intrum Justitia", que navegaba con bandera de la Comunidad Europea. La Whitbread 93-94 dio entrada a los W60 y es, por número de barcos en liza, la cuarta Vuelta al Mundo tras las de 1981-82 (29 unidades), la 89-90 (23) y la 73-74 (17). La edición de 1993 igualó las de 77/78 y 85-86. La última con al menos diez barcos fue la 97-98. 

Aquel barco construido en los Astilleros Armada de Vigo, un diseño de Bruce Farr de 19,50 metros de eslora que había sido botado el 7 de mayo de 1993, ganó la Fastnet Race y la Vuelta a Europa (Open UAP de la Communauté Européenne) antes de mostrar toda la fuerza oceánica de una tripulación española en la Vuelta al Mundo. 

Su aparición en una prueba de gigantesco calado colocó a la vela gallega en el primer plano internacional durante los poco más de ocho meses que duró la regata. Roberto Bermúdez de Castro, Chuny, y Jan Santana, pertenecientes a aquel equipo, son los dos únicos españoles que han ganado la Vuelta al Mundo, aquel en 2015 con el "Azzam" de Abu Dhabi y este en el "Illbruck" en 2002. Chuny, además, es el regatista español con más participaciones en la dura prueba: siete. El barco gallego fue su primera experiencia.